Si bien es cierto que se han realizado diversos estudios sobre esta materia en la comunidad criminalística y que éstos se centran básicamente, en la utilización de técnicas y reveladores físicos y químicos ya conocidos de forma generalizada –vapores de cianocrilato, transferencias de yodo-plata, transplante directo de polvos magnéticos, reflectancia ultravioleta intensificada, autoelectronografia, etc.– no lo es menos que uno de los más interesantes es el del uso del tetróxido de rutenio (RTX o según su fórmula química RuO4), ya que, al parecer, es el que mejores resultados ha conseguido en el laboratorio.
yodo plasma